Desechar lo que hace daño
En un frasco o caja decorada, aprenderán a soltar la falta de perdón, los miedos, los resentimientos y las mentiras sobre su valor.
Restauración para la próxima generación
Amamos profundamente a nuestros hijos, pero nuestras heridas también pueden alcanzarlos. Cuando decidimos sanar, esa restauración puede convertirse en una herencia para ellos.
Acompáñalos a conocer el amor de Dios, entender lo que sienten y construir herramientas que llevarán consigo toda la vida.

Inversión
Gratis
Modalidad
Presencial y online
Acompañamiento
Encuentros semanales

El programa
Hay Esperanza Kids es un programa de restauración que guía a cada niño a conversar con Dios y reconocer cuánto lo ama. En el camino, recibe verdades y prácticas espirituales que puede conservar para toda la vida.
Cómo funciona
El recorrido se apoya en un libro guía, lecturas, oraciones y actividades dinámicas. Los niños participan acompañados por su mamá, su papá o ambos, y por maestros apasionados que se reúnen con ellos cada semana.
Cada herramienta les ayuda a poner nombre a lo que viven, dejar atrás lo que les hace daño y guardar las verdades que Dios habla a su corazón.
En un frasco o caja decorada, aprenderán a soltar la falta de perdón, los miedos, los resentimientos y las mentiras sobre su valor.
Crearán una caja de tesoros para guardar revelaciones, promesas y palabras que Dios hable a su corazón durante el recorrido.
Llevarán un diario donde podrán recordar sus conversaciones con Dios, sus oraciones y lo que descubren en cada encuentro.
Historias reales
Cuando los niños reciben herramientas para sanar, también cambia la historia de las generaciones que vienen detrás de ellos.

Lo que aprenderán
El programa convierte ideas profundas en experiencias que los niños pueden comprender, practicar y compartir en familia.
Reconocerán que son hijos de Dios, creados con amor y para amar.
Descubrirán que la tristeza, la ira y el temor pueden señalar heridas que Dios quiere revelar y sanar.
Aprenderán a procesar el dolor sin esconderlo detrás de pantallas, juegos, comida u otras formas de escape.
Entenderán que pueden atravesar el dolor con Dios, soltar el control y extender el perdón que han recibido.
El recorrido
Cada encuentro suma una herramienta al viaje. El orden ayuda a construir una base segura antes de avanzar hacia el perdón y la reconciliación.
Aprender a relacionarse y comunicarse directamente con Dios.
Afirmar su identidad como hijos de Dios, creados con amor y propósito.
Reconocer lo que sienten y permitir que Dios revele y sane las heridas profundas.
Identificar emociones no procesadas y aprender a enfrentarlas con la fuerza de Dios.
Descubrir por qué algunas formas de apagar el dolor parecen atractivas, pero terminan atrapándonos.
Atravesar el dolor sabiendo que Dios puede usarlo para transformar el corazón.
Confiar, descansar y recordar que Dios sigue en control de cada situación.
Entender que no podemos cambiar a otros, pero sí permitir que Dios nos transforme.
Aprender a perdonar desde el perdón que primero hemos recibido de Dios.
Reconocer el daño causado, asumir responsabilidad y pedir perdón con sinceridad.
Camina con tus hijos en una experiencia de fe, conversación y restauración que puede bendecir a toda la familia.
Inscribe a tu hijo